Me sorprende enormemente el percatarme de como pasa el tiempo...
Si el tiempo pasa, como ya muchos lo
han dicho antes, el tiempo es muy relativo, porque cuando nuestra vida es intensa y muy llena de actividades, de pronto nos damos cuenta de que se han ido los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas y a veces los meses. Pero cuando nuestra vida es aburrida o estamos sometidos a experiencias que nos desagradan, tal parece que el tiempo se detiene y ya no avanza. O de pronto pasa muy lentamente.
han dicho antes, el tiempo es muy relativo, porque cuando nuestra vida es intensa y muy llena de actividades, de pronto nos damos cuenta de que se han ido los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas y a veces los meses. Pero cuando nuestra vida es aburrida o estamos sometidos a experiencias que nos desagradan, tal parece que el tiempo se detiene y ya no avanza. O de pronto pasa muy lentamente.Actualmente el ritmo de mi vida es tan intenso, que si voy a una hora de terapia, no tengo mucho tiempo o mejor dicho el tiempo no me alcanza para compartir todas aquellas experiencias por las que transito en una semana. Claro diría alguien muy lógico, una semana de vida no se puede resumir en una hora... Lo más interesante de este proceso, es que vivimos tan intensamente, que no alcanzamos a digerir todas nuestras experiencias y lo más importante de todo esto, es que las experiencias más importantes, a veces las dejamos pasar sin detenernos a reflexionar sobre la profundidad de las mismas. Como es en mi caso la relación con mi hijo. Donde sin darme cuenta en el momento, repito los patrones de conducta aprendidos en mi rol como hijo y que ahora lo reproduzco en mi rol como padre...



