sábado, 6 de septiembre de 2008

EL SENDERO DE LA AUTOESCUCHA

Vivimos en una época y en una era verdaderamente extraordinaria y la misma tiene mucho que ver con la tecnología y con las comunicaciones que día con día avanza de una manera tan vertiginosa, que nos permiten confirmar aquella frase oriental de que todo cambia menos el cambio. La comunicación es básica en la vida y como se ha dicho desde hace muchos años, la comunicación es poder.

Si comienzo por abordar el tema del poder antes de entrar al de la comunicación que es el tema central de este texto, yo coincido con Carl Rogers cuando dice que el máximo poder que tenemos en la vida, es el poder sobre uno mismo. Si yo cedo el poder que tengo conmigo mismo a cualquier otro ser humano, estoy a expensas de lo que ese ser humano decida por, para y sobre mi vida. Cuando lo hago de una manera consciente, realmente consciente, es un gesto de mucha seguridad en el otro, de mucha confianza y quizás de alguna manera de una gran irresponsabilidad, porque a ese otro ser humano, por mejor intencionado que sea, puede equivocarse por múltiples factores y entonces, le estoy dando la oportunidad de decidir sobre mi vida. Algo así puede pasar incluso con los médicos, los psicoterapeutas, los gurús y muchas otras personas más. Que como yo, son frágiles y son imperfectos. Bueno, esto es algo necesario en momentos muy especiales de la vida, como cuando yo soy incapaz de asumir la responsabilidad sobre mi propia vida ya sea por enfermedad, situaciones de alto riesgo, etc.
En todo caso lo mejor que puedo y que podemos hacer es asumir el poder que tenemos sobre nosotros mismos.

Una de las formas más efectivas que por ahora conozco para ejercer el poder sobre mí mismo, es aprender a comunicarme de una manera clara, precisa y concisa conmigo mismo. Decir esto parece ser muy obvio y muy claro, sin embargo yo he encontrado que escucharme a mí mismo es de lo más difícil. Hay de alguna manera muchos fantasmas que me impiden la auto escucha y también tenemos muchas limitaciones para escucharnos a sí mismos.
Voy ahora a escribir una serie de ejemplos de cómo no puedo estar en contacto conmigo mismo, particularmente cuando creo si estar haciéndolo:
1ª Cuantas veces en mi vida me dejo llevar por mis introyectos o ideas rígidas. Dice por ejemplo la psicoterapia guestalt, que la manera en que aprendemos es a través de un modo de relación con el mundo que se llama o se conoce en el argot psicoterapéutico como la introyecciòn. Esta es una manera que tenemos para aprender, donde nos tragamos la información, que a veces por las mismas prisas de la vida cotidiana, no nos ponemos realmente a reflexionar, a meditar, sobre lo que estamos aprendiendo o la información que estamos dejando que penetre no solamente a nuestro cerebro, sino a toda nuestra vida y que nos influye de una forma contundente y profunda. Esto es, que vamos dejándonos guiar por esa información, formación o aprendizaje no significativo (que no tiene una relación profunda con nuestros sentidos y con nuestra propia experiencia) y que sin embargo guiamos nuestra vida y nuestras vidas por ese tipo de información. Hoy por ejemplo vuelvo a ver una película que trata sobre el tema de la segregación racial en Mississippi en USA en los años 60 y es verdaderamente impresionante ver, como se llega a cometer los peores crímenes cuando nos dejamos llevar por una información no sustentada en aprendizajes con significado. Esto parecería muy lejano para niños y jóvenes de nuestros días y sin embargo, si no nos ponemos a reflexionar sobre la información que estamos recibiendo día con día a través de los grandes medios de información masiva, podemos poner en riesgo nuestra vida y la de otros seres humanos, como ocurre por ejemplo con seguir sugerencias alimenticias dadas de manera genérica en los anuncios en los que estamos constantemente bombardeados por la publicidad.

CONTINUARA

martes, 15 de enero de 2008

APRENDER DE LA NATURALEZA

Si recuerdo bien, desde pequeño siempre me ha gustado la naturaleza, creo que mis padres y mi abuelo materno tuvieron mucho que ver con esto. Durante muchos años he pertenecido a movimientos escultistas y de exploradores. Caminar es algo que me gusta mucho, especialmente en la naturaleza y cuando no puedo hacerlo, me gusta salir al jardín de mi casa y estar en contacto con el pasto, las flores y los arbolitos que estan sembrados en este espacio.
Hoy una persona me preguntaba porque si tiene las ideas muy claras cuando está con ella misma, cuando trata de exponerlas a otras personas no le resulta tan fácil el hacerlo. Yo le contestaba lo siguiente:
Quizás alguna vez has podido sembrar una semilla, por ejemplo el experimento de un frijolito que va a germinar: ¿Cuando esa semilla de frijol va a dar otras semillas???

A veces queremos que lo que empieza a germinar en nosotros, sea como una planta madura o un árbol maduro desde el principio, eso no es posible, la fruta crece cuando el árbol está maduro, así nos pasa con nuestras ideas y pensamiento nuevos. Solo cuando maduran es que rinden sus frutos. Deja que tus ideas, tus intuiciones y tus creaciones, crezcan, se desarrollen y maduren dentro de ti.
Considero que a los que nos gusta la docencia, tenemos que tener paciencia para que en nuestos alumnos germinen las semillas del conocimiento y puedan dar sus plantas, sus árboles y sus frutos.
En la naturaleza podemos encontrar las respuestas a muchas preguntas que nos hacemos, quizás a casi todas, todo depende de que sepamos interpretar sus mensajes. Por eso dice la Psicología Transpersonal que: ESTAMOS HECHOS DE POLVO DE ESTRELLAS. Estamos hechos como todo en el Universo. Me gusta mucho el Pensamiento de Theilard de Chardin que dice que el Ser Humano esta a la mitad entre los átomos y las estrellas.

miércoles, 9 de enero de 2008

LA PEREZA O LA DESIDIA

Al comenzar este año 2008, muchas cosas han venido aconteciendo en mi vida. Solo van 9 días de que el año comenzó y cuantas cosas es necesario tomar en cuenta y aprender. Quizás la que más me ha confrontado, es el percatarme de como cuando dejamos por pereza o desidia de hacer algo, perdemos muchas oportunidades en la vida.

Se habla mucho de la asertividad, yo pondría como una condición necesaria en la vida para ser asertivo, el alejarnos de la pereza o la desidia. El quedarnos en esta última, nos hace que los cambios que podríamos realizar dia con dia, se hagan cada vez más tardados en el tiempo y si seguimos el viejo axioma en inglés: "Time is money". El tiempo es dinero, de cuantas oportunidades nos perdemos y cuanto dinero nos cuesta, al dejarnos llevar por estos dos grandes enemigos del desarrollo de un ser humano.

Quizás por esto la pereza es uno de los 7 pecados capitales, que no corresponde solamente a un orden moral de las cosas, sino que va en contra de la ética y de lo axiológico. Va en contra de la vida misma, ya que caemos en el pasotismo, en el dejar que las cosas pasen sin que intervengamos en lo que la vida nos va presentando. No cabe duda, que cuando dejamos de decidir y de actuar, la vida misma actúa por nosotros.

Para ejemplificar este tema con un aspecto de mi vida, hace ya algunos meses que quería vender mi casa y por pura desidia, no actué para promoverla en algunas páginas electrónicas, algunas de las cuáles ponen anucios gratuitos y otros económicos. Buscaría a más vendedores u otros más activos, etc. Si lo "hubiera", (triste palabra), hecho antes, quizás mis planes ya podrían haberse dado y no tendría que esperar más tiempo para llevarlos a cabo.

Una de las posibles causas de la desidia o de mi pereza, es el no haber tomado la decisión con fimeza y entregarme a realizarlo justo en el momento adecuado. Observando a los jóvenes que estudian en la Universidad o en las Preparatorias, de cuanto tiempo libre podrían disfrutar sin estrés y sin presiones, si fueran cumpliendo con sus trabajos, tareas, exámenes parciales, etc. En síntesis, estudiando en el dia a dia.


En fin, nuevamente re-aprendo el valor de hacer las cosas en el momento preciso y en el tiempo preciso. El valor de la aserividad como antídoto a la pereza y a la desidia.


Buen año 2008 para todos.