Cuantas cosas se pueden aprender sobre uno mismo, una de ellas la aprendí hoy mientras estaba dando terapia. Mi paciente me contaba una serie de experiencias muy intensas y dolorosas y yo le escuchaba, poniendole toda la atención que podía, además de permaneciendo en silencio para que pudiera expresar todo lo que le ocurría. Llegó un momento que fué tanto lo que estaba recibiendo, que entonces me di cuenta que me empecé a distraer mirando unas flores que tenía en mi consultorio. La conclusión de mi experiencia, es una reflexión sobre la distracción o distracciones que podemos tener en el proceso de comunicación y aprendizaje. Esta tiene que ver con el hecho de que cuando un ser humano se satura en lo que está viviendo, esto hace que el foco de su atención cambie hacia otro lugar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 comentarios:
No podría estar más de acuerdo contigo. La sobresaturación hace que pierda uno la atención. Me encantó tu experiencia de aprendizaje.
Conincido contigo y gracias por compartirlo.
Me pregunto si ya no ha habido más experiencias...
El punto es por qué se produce esa sobresaturación , ¿no estamos preparados para recibir , que creemos que implica , a que nos obliga ?
En fin creo que descubrir porque se produce es superinteresante a nivel interno propio como terapeuta ¿no? .
El observar que se produce es un primer paso.
Galae.
Publicar un comentario